Babilonia: la dura vida de los dioses menores

En Babilonia (2000 a JC a 539 a JC) la religión oficial era de gran boato y parafernalia. Grandes y poderosos dioses estaban divididos en complejas jerarquías dependiendo del poder de la ciudad que en ese momento tutelaran o de las circunstancias del elemento natural que dominaran. Por ejemplo, el dios de la lluvia, descendería puestos en la jerarquíasi hubiera inundaciones . Periódicamente se hacían revisiones de rendimiento para poner a cada deidad en el lugar que se consideraba adecuado

Las enormes y pomposas ceremonias se realizaban junto con procesiones y diariamente se cuidaba el vestido, alimentación y limpieza de los dioses mayores.

Para los babilónicos de a pie, existía la otra modalidad de la religión para uso doméstico y cotidiano. Consistía en el culto a los dioses menores que, a diferencia de sus superiores, no tenían las cosas tan fáciles.

Cada persona escogía a un dios menor para rezar y adorar. Este dios estaba adscrito a un dios mayor y su función era interceder y transmitir al poderoso las necesidades y peticiones de su adorante.

La relación entre adorante y dios menos tenía un carácter admitido totalmente mercantil: te rezo y hago ofrendas si intercedes de modo eficiente por mí.

Si los beneficios obtenidos por las ofrendas se consideraban insuficientes era perfectamente legítimo amenazar al /o abandonarlo por otro que trabajara más o mejor.

Pese a las amenazas, en muchas ocasiones los dioses menores no cumplían con su deber de obtención de favores divinos y además del abandono sufrían la competencia desleal de la magia.

El babilónico de “la calle” recurría de forma constante y combinándola con la religión a la magia y la brujería que disponían de un amplio repertorio de hechizos y contra-hechizos para todos los aspectos de la vida y para paliar las deficiencias de los dioses menores pues como se asumía y escribía en un texto de la época:”No puedes enseñar a tu dios a correr como un perro detrás de ti”.

Fuente:Historia de las civilizaciones Antiguas Tomo I Arthur Cotterell

3 comentarios to “Babilonia: la dura vida de los dioses menores”

  1. Fran Says:

    Yo creo que seguimos siendo “babilónicos” con las personas…

    Por cierto, y Oceanía???, que pasa??? En vista de lo visto y que seguro que tu vista te ha llevado a la pista de ristras de curiosidades sobre ese continente te paso alguna curiosidad que tenía en mente y esta es la fuente:
    http://www.elcomercio.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-06-02/impCronicas0515838.html

    cantidad de pareados tontunos que me han salido…

  2. angella Says:

    es muy bueno

  3. angella Says:

    babilonia es una porceria ya k tiene otros dioses menores pero solo dbmos adorar uno esa es mi opinion OK

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